El dios de la fertilidad alza en sus brazos la semilla de su hombría. Priapo garantiza la cosecha y aleja el mal de ojo. Se coloca en el jardín. No se destaca su cuerpo, sino la fortaleza de la que hoy hacemos gala: los brazos en alto, en señal de poderío. Y el sombrero en lo alto para que cada uno adivine su cuerpo, destacando la longitud de sus órganos sexuales, tan característicos en el dios de la fertilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario