sábado, 30 de mayo de 2020

florcoronavirus

Aquí tienes unas flores, podíamos decir flores del coronavirus, flores que han crecido en la cuarentena, salvajes, libres, flores de todos, flores públicas no privadas. ¡Qué tarea con lo público y privado?! Siempre que oigo esto, recuerdo lo que estudiábamos en Derecho: Se expropia por interés general, la riqueza está subordinada al interés general, y sandeces del estilo. Luego pensando bien dices: vaya engaño que nos han metido en la legislación:¿ interés general de quién? Y seguimos hasta hoy como diciendo lo público es de interés general y lo privado es del interés de unos pocos. A veces este principio se rompe: hay flores en mi predio que, aunque es particular o privado,la naturaleza reviste el carácter público o universal. Traslada esto a los Estados y sucede lo mismo. Hay Estados Capitalistas frente a los Estados Comunistas.Se dice que la propiedad privada en estos no existe, pero yo digo que es donde más existe porque es privada del Partido y para el Partido; en cambio en los capitalistas, la inmensa mayoría de las empresas que tiene el Estado, aunque públicas, en el fondo son privadas, privadas para los políticos. porque aunque se han creado con el dinero de todos los ciudadanos, se las ha privatizado, para que los políticos entren por la puerta trasera y se ocupen de ellas. Luego estamos en las mismas.  Gracias que el que tiene dinero, lo invierte, o como diría Marx, gracias que no se queda con las plusvalías.
Las flores son plusvalías de mi jardín, y al serlo también corresponde su disfrute, que no es otro que su observancia, a cualquiera que las ve. Estas parece que también han pasado por el síntoma del coronavirus, lo cual indica que ser humano y naturaleza se hacen mucha compañía, porque ésta sin el ser humano tendería al desorden, al caos, a la entropía.   
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lunes, 18 de mayo de 2020

Cacerolada-covid


No recuerdo quién dijo que todos los gobiernos tienen su muerto. Pero el de este gobierno es demasiado: llegaremos a 50.000 muertos, o sino que cojan el Registro Civil.¿Cómo se pueden soportar tantos muertos sin ningún intento de dimisión. En este blog expusimos, sin estar en el gobierno y ni ninguna ideología, las razones que nos llevaron a establecer culpables y responsables. Os aconsejo que leáis la evolución que se iba exponiendo del covid por fechas y veréis que en todas llevo razón.
La última, es que es imposible –a no ser que estés muerto- soportar, seguir soportando el engaño de los medios, de cualquiera de ellos, de los únicos que existen: el tema de las caceroladas. El 27 de abril yo publiqué en este blog que prefería entregarme en las caceroladas más que en los aplausos. Y ¿por qué decía esto? Porque en mi zona, en donde vivo que no es Núñez de Balboa ya se estaban produciendo hacia casi o más de un mes, pero NO SALÍAN EN LOS TELEDIARIOS.

No me muevo por impulsos, sino por análisis. Dije  que el gobierno no quiso aislar a España para eliminar el Covid, cuando habíamos tenido imágenes de China construyendo a toca teja miles de hospitales. No hace falta ser muy listo para pensar que algo grave había y que nos tocaría por la cantidad de chinos que tenemos en este país. Pero la propaganda mediática ocultaba  y sigue ocultando todo.
¿Dónde vive esta gente, estos periodistas que no tienen oídos? ¿Lejos de Madrid, en chalets aislados? Que muere muchísima gente, que no nos habéis enseñado la cantidad de ataúdes que tenemos, que no habéis ido a los cementerios donde no se da abasto para los entierros, que para enterrar a alguien tardan más de un mes, que muchos muertos están en paraderos desconocidos,…pero esto, ¿no les preocupa a los periodistas, no tienen a nadie muerto? Parece ser que no, COMO ERA UNA GRIPE...
 


Y ahora de pronto, dicen: el 10 de mayo se manifiestan en Núñez de Balboa con una cacerolada. Que no, que seguís mintiendo, que el artículo de mi blog se publica el 27 de abril, y yo lo publico porque por mi zona ya se hacían caceroladas todos los días, pero no las sacabais en los telediarios. Lo de Núñez de Balboa fue el remate: salir a la calle para que lo pusierais en los telediarios.¿Quién os paga? ¡Qué pena de país! Y ves que existen videos de estos que leen los papeles teledirigidos del telediario, cabreándose porque la gente es irresponsable, porque sale a la calle cuando le da la gana. Si vosotros sois quienes habéis engañado diciendo que era una gripe. Penita, pena, de periodismo atrasado del siglo XIX.  
¿Lograré aguantar tanta mentira sin cabrearme? O tendré que decir como decía mi madre: "hijo, eso es un engorro, olvídalo, y sigue leyendo “Industrias y andanzas de Alfanhuí”!
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viernes, 15 de mayo de 2020

La covid-primavera

Se esconde la covid, surge la primavera. Nada desaparece de momento. Los cambios bruscos nos cogen por sorpresa.

La primavera empuja sus raíces más allá de la tierra apelmazada del invierno y extiende en el espacio los colores: una atmósfera suave movida por el viento establece un compás repetitivo, de un lado al otro, en cada planta sentada en su espacio. Una aglomeración de covid no permitida. El verde extenso de la pradera poblada por el cristal traslúcido del rocío en las mañanas de primavera extiende sus colores llamativos, que se traducen en diferentes sensaciones. Los colores amarillos, azules, rosados, blancos…manifiestan el poder de la vida con gran atractivo para los insectos voladores con el fin de polinizar las plantas para que se extiendan y multipliquen, infectándose unas a otras, como el covid, en un armonioso amor. Es un proceso lento, como el ruido de un motor a bajo sonido, constantemente machacón. La primavera ruge. Los insectos rugen, se llenan de polen, reclaman su planta de sabia nueva hasta la llegada del calor, de un covid que atormentara tanta belleza en la que nunca nos habíamos fijado. Es mediodía. Tanta fuerza natural en pequeños tamaños parece decirnos: he llegado. También la covid: he llegado para quedarme. Lo bello se marchita en un segundo, antes de tiempo, lo bello es lo enfermo. Aquello que te salva (por ej.. el oxígeno), te mata. Y a pesar de todo, todavía mucha de esa belleza se esconde en una selva microscópica, la selva del covid, microscópico. Sólo el verde se convierte en poderoso para ocupar la mayor parte del espacio, ignorando las flores anaranjadas o azules que siguen su ritmo, ante una mirada huidiza, nada ecologista, sí naturalista, donde el insecto se desarrolla tentado por la luminosidad de los colores y el sabor del polen, en una línea de tiempo breve que induce a hacer todo con rapidez, no sea que algo cambie y nos cambie para siempre.    


El mal causado por nuevo virus ya tiene nombre: el COVID-19 - Los ... 



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viernes, 8 de mayo de 2020

COVIDSALIDA


Salgo a la calle obligado por el qué dirán,(porque salir por salir no merece la pena, o salir para pasear o correr, menos; como decían los indios:¿ por qué corren ustedes en la ciudad, los persigue alguien”?. Para mí salir también tiene un objetivo: hacer una tarea) porque yo fui educado “en el aguantar las situaciones que el devenir nos pudiera deparar”; a pesar de todo salgo y observo a los que también han salido, preguntándome “de donde han salido?” Gente extraña y rara me voy cruzando sin distinguir de quién se trata. Todos llevamos bozal. Es raro ver a la gente con bozal que cubre lo más llamativo del ser humano: su rostro. Llego a pensar que se podría definir el ser humano por un ser con rostro, cara, faz. Quita el antifaz. Lo demás son tentáculos que se balancean, al son del movimiento, dando una ligera impresión, ahora más que nunca, de inestabilidad.¡Cómo nos ha envejecido el tiempo de reclusión! A otros, el/la covid los ha trasladado a cruzar la laguna Estigia, todavía sin documentos que lo acrediten.
   Me llama la atención la desconfianza que se percibe en el modo de adelantarnos, en el instante de pasar uno al lado del otro, o al  acercarnos como si huyéramos de alguien que lleva la peste. Parece como si sintiéramos una liberación por haber dejado atrás el virus que el otro porta. El otro es el mal. Ya sabes: el hombre es un lobo para el hombre,..sandeces semejantes las han dicho muchos filósofos. Pero nunca ha parecido tan real, sino por qué en esta situación se sirven de la inocencia, representada por los niños; de la compasión o alegría representada en los mayores o en los enfermos que superan al virus, lo vemos todos los días machaconamente en la televisión; frente a la tragedia, desolación o tristeza que nadie quiere ver, a no ser, si esa tragedia es de Estados Unidos, nadie la saca por televisión: cantidad de féretros amontonados en nuestros hospitales que nos han ocultado, y siguen poniendo “resistiré” u otras nimiedades por el estilo: "querida abuela, te queremos mucho”, cosas así.
Ahora cuando nos vemos en la calle no nos reconocemos. Cada uno desconfiamos del otro, de que podemos portar el virus, cada uno actuamos como si fuéramos responsable de esta situación, con vergüenza, con hipocresía, con miedo…y nos cargamos injustamente con la culpa: todos somos responsables, luego nadie es responsable. Esta es la verdadera desgracia: que queden libres los responsables.           
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